Ballet

Todo danzarín al momento de subir a un escenario debe tener conceptos bien definidos como lo es la técnica, expresión corporal; el bailarín utiliza el lenguaje del cuerpo como forma de comunicación y manifestación de lo consciente e inconsciente del ser humano, y los elementos del danzarín que son; concentración, ritmo, tiempo, improvisación, creatividad, imaginación, memoria coreográfica, espacio. Ya que a la hora de desarrollar una danza no es solo el hecho de moverse sino de transmitir un mensaje a un público específico acerca del tema que quiera tratar. 

El ballet clásico es el más formal dentro de los estilos de ballet. Hay variaciones según el lugar de origen como el ballet ruso, el ballet francés o el ballet italiano. Entre sus características distintivas están el uso de las puntas, sus gráciles, sus fluidos y precisos movimientos, y sus cualidades etéreas. En el siglo XVII, la popularidad del ballet comenzó a crecer, se comenzó a convertir en arte profesional. Dejó de presentarse por amateurs, las presentaciones de ballet comenzaron a incorporar movimientos acrobáticos que solo se podían interpretar por personas con habilidades específicas.

El ballet, además de arte, es un ejercicio que cuenta con múltiples y positivos beneficios físicos para los niños. La escuela de ballet de Cajicá tiene como objetivo fundamental, trasmitir una experiencia de trabajo en el campo de la danza que permita, profundizar en la técnica del ballet clásico y otras disciplinas afines, (Danza Contemporánea) adentrándose en los estilos, gustos y formas de expresión clásica. Está divida en 5 niveles de formación, Iniciación, Básico, Intermedio y Avanzado con una participación aproximada de 300 integrantes entre niños, jóvenes y adultos en edades que empiezan desde los 4 años de edad.

Esta disciplina ayuda a los participantes a adquirir seguridad y carácter para vencer el miedo escénico, y a la vez les da la facultad para tomar decisiones. Es una actividad que otorga muchos beneficios en los estudiantes como fortalecer la autoestima y despertar la sensibilidad por otras manifestaciones culturales. La mejor etapa para dar inicio a las clases de ballet es desde los 4 años de edad. A esta edad, el estudiante empezará con movimientos de coordinación y dinámicas de juegos básicos y aprendizaje generalizado.