La Misa Colombiana fue compuesta en dos etapas, en la primera de ellas el año 1993, con motivo de la visita a Bogotá del General de los Jesuitas Peter Hans Kolvenbach, compuse los cantos del Ordinario de la Misa (Señor ten Piedad, Gloria, Credo, Santo y Cordero de Dios), además del Aleluya y un canto de Ofertorio. En un formato de coro mixto a cuatro voces e instrumentos tradicionales, se estrenó por el coro de la Universidad Javeriana. El año 2010, motivado por el deseo de los coros del programa de coros infantiles y juveniles “Música en los Templos” de cantar la obra, se adelantó la escritura de los cantos de Entrada y Salida, así como un canto de Comunión.
Los textos de los cantos del ordinario, así como el de el Aleluya, son tomados de la liturgia católica, los demás fueron escritos por el sacerdote jesuita Luis Guillermo Sarasa, quien al momento de la venida del padre Kolvenbach era decano de la facultad de teología y hacía parte del coro de la Universidad.
En esta obra se reúnen algunos de los ritmos representativos de las distintas regiones del país, sucediéndose en ella los aires de rumba, cumbia, caña, el bunde del Pacífico, el pasaje llanero, la guabina y la danza, el bambuco y el merengue. De igual manera se muestran los instrumentos típicos: cuerdas, vientos y percusiones de cada una de las regiones.